Lo que nos deja la COP29: Avances, retos y oportunidades este 2025

enero 10, 2025 Daniella Loayza 0 Comments

Acerca de la COP29

Del 11 al 24 de noviembre de 2024, la ciudad de Bakú, Azerbaiyán, fue el epicentro de la acción climática global al albergar la COP29, la conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. Este evento reunió a más de 65,000 participantes, incluidos líderes mundiales, tomadores de decisiones, representantes del sector privado y miembros de la sociedad civil, con un objetivo común: avanzar en la implementación del Acuerdo de París y reforzar los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura global a 2°C, con la ambición de alcanzar el límite más seguro de 1.5°C respecto a los niveles preindustriales.

Principales resultados y acuerdos

Durante la COP29, las negociaciones avanzaron dentro del marco de la diplomacia climática internacional, destacando el financiamiento climático y los mercados de carbono como temas centrales. A continuación, se presentan los resultados clave y los acuerdos alcanzados. 

Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado sobre financiamiento climático

Uno de los hitos más relevantes de la COP29 fue el establecimiento del Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado sobre Financiamiento Climático (NCQG). Este acuerdo marca un compromiso histórico al triplicar el financiamiento destinado a los países en desarrollo, pasando del objetivo previo de 100,000 millones de dólares anuales a un mínimo de 300,000 millones de dólares anuales para 2035. Además, el NCQG establece una meta aún más ambiciosa: movilizar 1.3 billones de dólares anuales para 2035 mediante una colaboración entre actores públicos y privados. Este esfuerzo busca garantizar una financiación climática integral que apoye a las naciones más vulnerables en su transición hacia economías resilientes y sostenibles.

Nuevas normas para los mercados de carbono

Otro avance significativo fue el acuerdo sobre las reglas que regirán los mercados de carbono, incluyendo tanto el comercio bilateral como un mecanismo centralizado de acreditación. Este último, conocido como el Mecanismo de Acreditación del Acuerdo de París, define cómo los países autorizarán las transacciones de créditos de carbono y administrarán los registros de seguimiento. El mecanismo también establece estándares rigurosos para asegurar la integridad medioambiental, incluyendo revisiones técnicas previas y un proceso transparente que busca prevenir la doble contabilidad y fomentar la confianza en los mercados de carbono.

Fortalecimiento de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs)

Con la cercanía de la fecha límite para la actualización de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) al 2035, varios países aprovecharon la COP29 para presentar objetivos más ambiciosos:

  • Emiratos Árabes Unidos: Se comprometió a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 47% para 2035, tomando 2019 como año base.
  • Reino Unido: Anunció un objetivo de reducción de al menos el 81% de sus emisiones de GEI para 2035, en comparación con los niveles de 1990.
  • Brasil: Estableció un rango de reducción de emisiones entre el 59% y el 67% respecto a los niveles de 2005 para 2035.

Por su parte, Indonesia expresó su optimismo sobre adelantar su meta de alcanzar cero emisiones netas para 2050, una década antes de lo previsto originalmente.

Implicaciones y perspectivas para el 2025

Los acuerdos alcanzados en la COP29 sientan las bases para una acción climática más ambiciosa, alineada con los objetivos del Acuerdo de París. Sin embargo, las decisiones tomadas también subrayan los desafíos persistentes y las oportunidades para avanzar hacia un futuro más sostenible.

En cuanto al financiamiento, los dos objetivos establecidos en el NCQG representan un avance significativo respecto a los compromisos previos. No obstante, aunque triplicar el financiamiento climático es un paso importante, las cantidades propuestas siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades reales de las naciones más vulnerables. Estos acuerdos son un punto de partida, más que una solución definitiva, y su éxito dependerá de la capacidad para movilizar tanto fuentes públicas como privadas de manera efectiva.

El acuerdo sobre los mercados de carbono es otro aspecto positivo, ya que podría catalizar mayores reducciones de emisiones a nivel mundial. Sin embargo, su éxito depende de que se implementen y cumplan normas sólidas que garanticen la integridad ambiental y eviten lagunas regulatorias. La próxima etapa será crucial para desarrollar estos estándares y asegurar que los mercados de carbono se conviertan en una herramienta efectiva y confiable para combatir el cambio climático.

A pesar de estos avances, la COP29 dejó temas clave sin resolver. Entre ellos destacó la ausencia de un compromiso global para abandonar los combustibles fósiles. Para que las futuras conferencias climáticas puedan avanzar de manera significativa, será necesario implementar medidas concretas, como la reducción drástica de los plazos para la concesión de permisos, la modernización de las redes eléctricas y un mayor financiamiento de proyectos en países en desarrollo, con el fin de cumplir la meta de triplicar las energías renovables.

En el ámbito de la mitigación, los avances fueron limitados. Aunque las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs) presentadas por Brasil, el Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos aportan un impulso inicial valioso, las negociaciones no lograron aprovechar plenamente el primer balance global realizado durante la COP28. En este sentido, será esencial que los países intensifiquen sus esfuerzos antes de la COP30 para garantizar que los compromisos sean ambiciosos y alcanzables. En lo que respecta a la adaptación, la COP29 destacó su creciente relevancia, pero también la falta de apoyo suficiente para los países más vulnerables. Aunque se lograron algunos avances en la definición de indicadores para el Objetivo Global de Adaptación, muchas decisiones clave se pospusieron para la COP30, reflejando la necesidad de un enfoque más urgente y coordinado en este ámbito.

Con miras al 2025, las implicaciones de la COP29 son claras: los acuerdos actuales deben ser el punto de partida para una acción climática más ambiciosa, inclusiva y efectiva. La ventana de oportunidad para limitar el calentamiento global a 1.5°C se está cerrando rápidamente, y solo a través de esfuerzos conjuntos y compromisos tangibles será posible cumplir con los objetivos del Acuerdo de París.

Momento de actuar

Es momento de transformar nuestros compromisos en acciones concretas. Desde los gobiernos hasta las empresas y la sociedad civil, cada esfuerzo cuenta para construir un futuro resiliente y mantener vivo el objetivo de 1.5°C.

Ante la creciente urgencia de tomar acción climática, todas las organizaciones tienen un papel fundamental que desempeñar. Mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y adaptarse a los efectos del cambio climático no es solo una responsabilidad, sino una oportunidad para construir un futuro más sostenible.

En Climetría, estamos comprometidos a acompañarte en este camino. Te ayudamos a alcanzar tus metas de sostenibilidad mediante el desarrollo de indicadores de huellas ambientales, estrategias de reducción de emisiones y planes para lograr la carbono neutralidad. Si desea obtener más información, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Estaremos encantados de atenderle.