Gestión del Cambio Climático en proyectos mineros

El sector minero desempeña un papel importante en la economía global y en el entorno medioambiental. La demanda de minerales y metales es grande, ya que son insumos principales en la fabricación de productos cotidianos, desde dispositivos electrónicos hasta vehículos y estructuras de construcción. Según el Ministerio de Energía y Minas de Perú, entre el 2017 y el 2021, el aporte de la minería significó el 16% del Producto Bruto Interno (PBI) nacional.

Estos recursos son necesarios para que los diferentes niveles de gobierno (nacional, regional y distrital) desarrollen proyectos claves para la población, en los rubros de salud, agua y alcantarillado, educación, entre otros. Sin embargo, esta actividad también plantea desafíos ambientales significativos debido a su impacto en los ecosistemas y la liberación de residuos tóxicos. La gestión sostenible de este sector es esencial para equilibrar la necesidad de recursos con la preservación del medio ambiente.

Impacto de los Proyectos Mineros

Entre el impacto ambiental, podemos considerar a la deforestación como una de las actividades que puede resultar, ya que grandes extensiones de bosques son taladas para dar paso a las operaciones mineras, lo que no solo disminuye la biodiversidad, sino también contribuye a la liberación de carbono y la pérdida de importantes sumideros de carbono naturales. Según el reporte de Monitoring of the Andean Amazon Project (MAAP) la minería aurífera provocó la deforestación de más de 18 mil hectáreas en la Amazonía Peruana en solo dos años (2021 al 2022). Esta rápida pérdida de cobertura forestal ilustra el impacto inmediato de la minería en un ecosistema crucial, afectando no solo la biodiversidad y el almacenamiento de carbono, sino también las comunidades locales que dependen de estos recursos naturales para su sustento.

Además, el cambio climático, con sus consecuencias como la escasez de agua y el aumento de fenómenos climáticos extremos, puede agravar los conflictos sociales en torno a la propiedad de la tierra y los recursos que los proyectos mineros pueden desencadenar, dejando a las comunidades locales en una posición más vulnerable.

Por lo tanto, es fundamental abordar estos problemas de manera integral y sostenible, teniendo en cuenta tanto los aspectos sociales como los ambientales, a medida que avanzamos hacia un futuro donde el cambio climático es una realidad cada vez más evidente.

Huella de Carbono para Proyectos Mineros

En ese sentido, se requiere incorporar a estos proyectos la gestión del cambio climático mediante indicadores de línea base como la Huella de Carbono, que se refiere a la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que emiten estas actividades a la atmósfera, directa o indirectamente. En el contexto minero, este concepto es relevante porque las operaciones suelen ser intensivas en emisiones debido principalmente al uso de maquinaria pesada, equipos fijos que usan combustible fósil y el consumo de energía.

El cálculo de la huella de carbono en proyectos mineros es un proceso complejo que implica la medición de las emisiones de GEI en todas las fases del proyecto, desde la construcción hasta la operación y el cierre, considerando datos estimados con la menor incertidumbre posible. Comprender y cuantificar las emisiones en cada fase del proyecto minero resulta esencial para adoptar estrategias efectivas que reduzcan la huella de carbono a lo largo de todo su ciclo de vida, lo que contribuye a una gestión más responsable y sostenible de la actividad minera.
La metodología utilizada se sustenta en estándares reconocidos a nivel internacional, tales como la norma ISO 14064 Parte 1 y el GHG Protocol. Estos marcos establecen directrices para la medición y evaluación de las emisiones y absorciones de GEI. Asimismo, se apoya en las directrices del GIIP (Good International Industry Practice) y los Principios del Ecuador, los cuales no constituyen metodologías específicas para la huella de carbono, pero sí proporcionan un marco para asegurar que los proyectos mineros se desarrollen de manera responsable, considerando la calidad y seguridad como aspectos fundamentales.
Esta metodología requiere identificar las diferentes fuentes de emisiones, como la quema de combustibles fósiles y las fugas de metano. Además, implica estimar las emisiones a lo largo de todo el desarrollo del proyecto. Para llevar a cabo esta evaluación, se consideran varios factores asociados a cada actividad del proyecto que podrían liberar este tipo de gases. Esto incluye el tipo de maquinaria utilizada, el combustible fósil utilizado, el consumo de energía, el transporte de materiales, y la gestión de residuos, entre otros aspectos importantes. Este análisis detallado nos permite comprender y cuantificar las emisiones de GEI en cada etapa del proyecto minero.

Sostenibilidad en la Minería

Conociendo la huella de carbono, estos proyectos pueden abordar su impacto adoptando tecnologías y prácticas sostenibles. Ejemplos incluyen la implementación de sistemas de reciclaje de agua para reducir el consumo de este recurso vital, la adopción de tecnologías de procesamiento más eficientes energéticamente y la promoción de prácticas de restauración ecológica en áreas afectadas. Además, la utilización de energías renovables en lugar de combustibles fósiles puede ayudar a reducir la huella de carbono de las operaciones mineras. La inversión en investigación y desarrollo de tecnologías más limpias y eficientes es fundamental para el avance hacia una minería más sostenible.

En conclusión, es evidente que la industria minera desempeña un papel crucial en la economía nacional, generando empleo y recursos esenciales para la sociedad. Sin embargo, también es innegable que esta actividad conlleva a impactos significativos en el medio ambiente y las comunidades locales. Es imperativo promover la sostenibilidad como un objetivo predominante para salvaguardar tanto la economía como el entorno natural. En el contexto del cambio climático, la gestión responsable de la minería se vuelve aún más relevante, ya que el país enfrenta desafíos climáticos crecientes.

La gestión del cambio climático, impulsada por organizaciones como Climetría, se convierte en una herramienta importante en este esfuerzo, permitiendo a los proyectos mineros cuantificar y reducir su impacto. En este sentido, invitamos a todos los actores de la industria a sumarse a esta iniciativa y a tener en el radar la experiencia de Climetría como un referente en la medición y gestión de la huella de carbono, contribuyendo así a un futuro más sostenible y responsable en la minería.